Wednesday, October 14, 2015
El cambio como objetivo
El día de hoy
estuve platicando con un compañero de trabajo, principalmente de trabajo. Pero dentro
de la plática que tuvimos salió un tema que me parece interesante, “Uno de mis
objetivos es cambiar de trabajo en un tiempo determinado, tal vez no sea a uno
mejor. Pero lo que si se es que tengo que cambiar”.
Esta idea me
parece muy interesante. El desarrollo humano de los individuos va muy ligado al
desarrollo laboral. Y este desarrollo laboral está regido por varios
estereotipos los cuales se van a adaptando de acuerdo al nivel de educación,
edad y círculo social en el que cada uno se desenvuelve. Es decir, en mi caso
particular era de esperarse que yo concluyera una carrera universitaria, que
obtuviera un empleo medianamente aceptable y ya en el empleo que creciera en
los peldaños estructurales de la organización u organizaciones para las que
trabajara.
Al crecer en el ámbito
laboral, también es de esperarse que mi crecimiento fuera en el hogar. Una
esposa, una familia, una casa, un carro, etc. Y todo es parte del desarrollo y
movilidad de los individuos. Pero y después ¿qué? Y la pregunta no debería
referirse a un después, en realidad debería estar planteada en el presente ¿y
ahora qué? Creo que no debería estar ligado el crecimiento a subir escalafones
o generar mayores ingresos o fomentar el desarrollo familiar. El crecimiento
también debería estar ligado a un movimiento horizontal, entendiéndose como movimiento
horizontal el no necesariamente tener más o hacer más sino simplemente
desplazarse de un punto a otro en el mismo nivel académico, social, familiar,
etc. Y este movimiento también es crecimiento.
Siempre he
pensado que los movimientos tienen que ser verticales y hacía arriba. Cuando he
tenido hacía abajo, pareciera que es un grave problema. Pero en realidad debería
ser; es: un movimiento hacia arriba todos los movimientos.
A dejar a un lado
los estereotipos y paradigmas de que solo hay que moverse en una dirección.
Al rato.